| El cliente
NO toma riesgos, paga una vez visto y aceptado el producto tras cada
fase de desarrollo.
1.- En función de los
primeros contactos con el cliente damos un presupuesto preliminar.
2.- Si al cliente inicialmente le interesa la propuesta, hacemos
un prototipo con los objetivos de definir la estética, la navegación
entre páginas y la funcionalidad de la misma (en los casos
más complejos como tiendas virtuales etc.)
3.- Si el cliente continúa interesado le facturamos el 40%
del proyecto y le subimos el prototipo en su alojamiento.
4.- Continuamos el desarrollo hasta el final del proyecto, según
lo definido en el prototipo, y facturamos el 60% restante una vez
que el cliente acepta el trabajo. |